El dibujo representa a una figura mitológica con rasgos de minotauro, realizada en grafito y presentada de frente, desde el torso hacia arriba. Destacan de inmediato los grandes cuernos curvados, simétricos y firmes, que enmarcan la cabeza y refuerzan la sensación de poder y presencia. El rostro combina características humanas y bovinas: una mirada intensa y penetrante, cejas marcadas y un hocico robusto que transmite severidad. La barba alargada, trabajada con trazos sueltos y direccionales, añade textura y profundidad al conjunto. El cuerpo es ancho y musculoso, con líneas simples que sugieren fuerza física sin recurrir a un exceso de detalle anatómico. En los brazos se observan bandas que podrían interpretarse como adornos o símbolos rituales. El fondo está sombreado de manera uniforme con trazos horizontales, creando contraste con la figura clara y destacándola del entorno. En conjunto, la obra evoca una atmósfera mítica y solemne, transmitiendo autoridad, misterio y una presencia imponente.

Comentarios

Entradas más populares de este blog